domingo, 6 de abril de 2008

Un gran bonsai?

O solamente un bonsái grande......?

Todos sabemos que hay bonsái de todos los tamaños, pero a muchos nos gustan los de grandes dimensiones, y a otros no.
El tamaño de un árbol no hace a su calidad, y es por eso el título de este reportaje.
A mi me gustan los bonsái de gran tamaño, pero se que algunos de mis más pequeños ejemplares son mejores bonsái que este gigante. Así y todo, no puedo dejar de sentirme orgulloso por el camino recorrido.
Todo comenzó hace unos 5 años atrás, cuando el gobierno provincial decide construir un nuevo colegio en Capilla del Monte, sobre los "cimientos" de una vieja y derruida escuela. Lo primero que colocaron fue el cartel con la propaganda política de "comienzo de obra". Prometieron que en un año se terminaba, pero como todo en este país....... Aunque da bronca, esto no es de lo que quiero hablarles.
El antiguo colegio contaba con un cerco vivo de ligustros, los cuales deberían ser retirados (junto a un aguaribay centenario). Cuando llegué al lugar, todos los arboles del cerco habían sido cortados a pocos centímetros del suelo. Lamentablemente solo pude rescatar cuatro ejemplares. De estos cuatro, solo dos tienen un buen futuro, y la historia de hoy se trata sobre uno de ellos.

Este es el ejemplar sobre el que hoy voy a contarles. Una vez en casa lo planté directamente en el suelo para que se recuperase pronto. A las pocas semanas se observaron nuevos brotes. El problema sería como disimular esos grandes cortes! (el mayor problema de todos los arboles recolectados de grandes dimensiones)
A los 2 años, y viendo su buena evolución, se trasplantó a una maceta pequeña de cultivo, en donde comenzaría la formación de su copa. Como sustrato solo usé arena gruesa, sin ningún tipo de materia orgánica en la mezcla. Un buen abono y un correcto cultivo son la base del éxito!

Una vez que el ligustro había enraizado abundantemente, comenzó el trabajo de madera seca, el que todavía hoy no ha finalizado por completo.

Aquí un detalle del trabajo en uno de sus troncos-ramas (el que esta marcado con una flecha roja en la primera fotografía). Vaya cambio, no?

Algo de poda y alambrado y el árbol fue expuesto en mi jardín.

Al tiempo mi casi-bonsái necesitaba algunos retoques. Para ayudarme con esta tarea, Sacha y Walter, alumnos y amigos, no dudaron en ensuciarse las manos.

Así se encuentra mi árbol en este momento. Vean el teléfono celular en su base, para tener una referencia de las magnificas proporciones de este material. Que nebari, no?
En esta otra foto podemos ver algo de la madera seca trabajada. Es la misma que observamos en las imagenes anteriores.
Adquirí una maceta china de gres cerámico para esta planta en Mundo Bonsai. Creo que por sus dimensiones y su forma, es correcta y adecuada para este árbol.
Con la planta detrás, nos damos una idea de como quedará el conjunto en el futuro.
Yo se que este bonsái nunca llegará a ser una obra maestra, pero partiendo de material de descarte y en muy poco tiempo, yo puedo disfrutar de una obra que transmite serenidad y paz a quien lo contempla.....

P.D. El colegio se terminó, aunque con muchas demoras. Y yo, aunque lamento la perdida de tantos árboles, tengo un bonsai con algo de la historia del pueblo en el que vivo.


ACTUALIZACION 13-10-2008

Llegó el momento de plantarlo en su nueva maceta!!!
Despues de una abundante poda de raices......
Esta es la imagen final de mi bonsái. Bonito, no?

domingo, 3 de febrero de 2008

Una pequeña joya

Javier Maure, uno de mis mejores amigos, me regaló este olivo recolectado en Mendoza por Andres Bicocca. Regalar un árbol que uno considera mediocre no requiere de sacrifico alguno, pero regalar uno que si se aprecia, tiene un profundo sentimiento y valor para quien lo recibe. Aunque este no es el único arbol que recibí de parte de Javier (con quien realizamos varios intercambios), sí lo considero una pequeña joya, esperando la mano de quien sepa sacarle brillo. Seré capaz de hacerlo? Ya veremos, en eso me encuentro en este momento.....

Si mal no recuerdo, el olivo llegó a mis manos durante el invierno del 2006 (ver foto). Ya entrada la primavera, y debido a un fuerte viento, el arbol cayó al suelo rompiendose su maceta. Estuvo casi 24hs con sus raices al aire!! Por suerte los olivos son plantas muy resistentes, y al poco tiempo estaba recuperado. A pesar de su pronta mejoría, lo dejé crecer libremente durante todo ese año para que gane fuerza y vigor.


En la primavera del 2007 (octubre) me dispuse a modelarlo por primera vez.

Seleccioné ramas y las alambré. Es importante que el nacimiento de las mismas adquieran el ángulo correcto mientras se encuentren tiernas. Para que no pierdan vigor y engrosen rapidamente, las puntas de las mismas deben orientarse hacia arriba. Nota: El árbol es atado firmemente a la maceta para evitar movimientos que puedan dañar sus raices.

En esta foto pueden observar el tamaño del árbol, y sus magníficas proporciones.

Para disimular el corte en el ápice y ganar conicidad, trabajé la madera de este olivo. Comencé por trazar un shari desde el ápice hasta la base. Luego, con un cuchillo muy afilado corté los bordes previamente marcados.

Retirada la corteza....

Con un Dremmel (mini torno), trabajo la madera, tratando de que la misma adquiera un aspecto natural. Esta tarea debe realizarse con mucho cuidado ya que no hay márgen para el error. Recordemos que estamos trabajando sobre un árbol de pequeñas dimensiones!

Un detalle del jin. Observemos que el trabajo de madera nos ha proporcionado conicidad al conjunto. Todavía queda pulir y proteger la madera, pero prefiero esperar a que las misma seque completamente antes de este proceso.

Sus ramas se dejaron crecer hasta alcanzar el grosor deseado. Entonces se podaron fuertemente. Depués de la poda es normal que nuestro olivo brote por todo el tronco, pero si no necesitamos una rama nueva, debemos eliminar todos esos brotes cuanto antes, ya que pueden arruinar la hermosa corteza del árbol.

Esta es una imágen actual de mi olivo, y solo transcurrieron 3 meses desde su primer modelado. Para ramificar esta especie, debemos defoliar las ramas dejando las dos últimas hojas de cada rama. Entonces, de cada hoja podada crecerán nuevas ramas. Este proceso se repite durante el proceso de formación de nuestros olivos bonsai.

Esto es lo que pretendo alcanzar con mi olivo. Ya estoy bien encaminado, y creo que en poco tiempo lograré mis objetivos. Te gusta?

martes, 30 de octubre de 2007

Un bonsai, de la mano de Invernizzi...

En el año 2004, la Asociación Platense de Bonsái "Los Tilos", para celebrar su cumpleaños organizó un importante evento, y Marco Invernizzi fue el invitado de honor.
Nunca había oído hablar de él, así que buscando información en Internet, me di cuenta de que sería un lujo poder verlo en persona y aprender lo que él quisiera transmitirnos. Sin dudarlo, me anote para uno de sus talleres!!!
Lamentablemente vivo a casi 1000km del lugar en donde se realizaría este encuentro, por lo cual no pude llevar un árbol de mi propiedad para trabajar durante el taller. Fue entonces que una amiga me ofreció este junípero procumbens....
No era una planta especial, y verdaderamente tenía muchos defectos (conicidad inversa, tronco recto como un palo, injerto muy visible), pero yo no quería perderme esta oportunidad de aprender!!! Por suerte Marco es una persona muy accesible y con un gran sentido del humor, además de ser un gran Maestro y Artista del bonsái. No buscó los puntos débiles de mi árbol, solo se limitó a mostrarme sus virtudes (buen árbol para practicar, me dijo).
Realmente quedé maravillado por su particular manera de interpretar el bonsái, su forma de diseñar y de materializar lo que su mente creativa pensó para cada árbol.
Por eso digo que Marco fue un antes y un después en mi vida como bonsaista, ya que mis diseños nunca fueron los mismos, el supo darme ese "empujoncito" para que yo avance....



Este soy yo, justo al comenzar el taller.
Después de buscar el nebari... Aquí Marco me decía: "Bueno para practicar!"
Últimos retoques....
Pocos meses después, el árbol evolucionaba muy bien.
Este junípero se enfermó dos veces con una pequeña cochinilla que causa deshidratación. Esta es la foto de la primera vez, hace 2 años atrás (2005). Véase las hojas amarillas.
La segunda vez que se enfermó, fue el año pasado (2006). Después de tratarlo, lo deje crecer libremente para que adquiera nuevamente el vigor perdido. Así estaba antes del pinzado.
Después del pinzado, se comienza a ver la forma perdida del árbol... (Para ver como pinzar los juniperus de aguja, haz click aquí)
El alambrado es una técnica fundamental para refinar un bonsái.
Una vez posicionado todos los brotes.... la cosa cambia, no?
Fue entonces que me di cuenta que la rama principal comenzaba a molestarme. Aquí los participantes del foro me dieron sus opiniones, ya que utilicé este árbol como ejercicio de diseño (gracias a todos los que participaron!!!)
Como les había comentado, yo trabaje el árbol en el momento, y había decidido quitar la rama y convertirla en un pequeño jin. Creo que la misma desentonaba con el conjunto, que luego del último alambrado había tomado otro carácter.
Para darle un poco mas de movimiento, incliné la maceta unos 30 grados hacia la izquierda. No quise torcer el tronco, ya que el mismo adquiriría una curva artificial. Vale aclarar que no es tan fino como para modelarlo facilmente, ni tan grueso como para aplicar técnicas especiales, como el vaciado de su tronco, etc. Además, para que el bonsái se viera más proporcionado y el tronco pareciera un poco mas grueso, acerque las ramas al mismo. Esta es la imagen final del trabajo (por ahora, lógicamente).
Como el bonsái es una obra de arte tridimensional, aquí les dejo un videito en donde se puede apreciar el árbol completo.


Ahora queda el tema de la nueva maceta, acorde al estilo actual. Cual me recomendarías? Yo voy a buscar algunas en mi taller y voy a realizar unos fotomontajes con las mismas. Podes dejarme tu opinión en el foro....

Esta historia esta dedicada a Marco Invernizzi, quien marcó fuertemente mi manera de hacer y de ver el bonsái.
Gracias amigo!

domingo, 29 de julio de 2007

Un olmo azotado?

Frecuentemente vemos arboles en estilo azotado por el viento (fukinagashi), con todas sus ramas en una sola dirección, como si constantemente fueran castigados por un tremendo viento. A veces esto es posible, pero es mas frecuente que arboles castigados por el clima, muestren huellas de las inclemencias del tiempo y no una eterna imagen de "doblado" por el viento.
Este bonsái puede llegar a ser un ejemplo de lo que quiero transmitir.......

Recolecte este olmo durante el invierno del 2001, a orillas de un arroyo. Sus principales cualidades, en ese momento, eran las proporciones de su tronco y una cantidad enorme de ramas con las que trabajar.

Tras una primer selección de ramas, esto es lo que quedó del "pobre" olmo....

La primera rama de la izquierda tenía una curva bastante fea, que trate de arreglar con ayuda de un gato o tensor. Con el tiempo note que esta rama no tendría arreglo, así que decidí podarla. Fue en este momento que la imagen de azotado, sin ser "doblado", comenzó a formarse en mi cabeza. Con esta idea en mente empezó su verdadera formación.
En esta foto, tomada durante el invierno del 2003, puede verse que en poco tiempo el olmo puede ser convertido en bonsái. Solamente transcurrieron 2 años desde su recolección!

Imagen del olmo en el 2006: Pocos cambios transcurrieron, quizás el mas importante fue el transplante a maceta de bonsái. La ramificación ha mejorado, pero todavía tiene un largo camino por delante.
Las ramas de la derecha, en mayor cantidad y mas largas que las opuestas, refuerzan esa imagen de "azotado" que parece tener mi olmo. Queda pendiente ahuecar parte del tronco, uniendo así varias oquedades que quedaron de podas de ramas gruesas, lo que todavía realzará más la imagen de "sobreviviente" a las duras inclemencias del tiempo.

El olmo, junto a un antiguo kakemono importado de Japón, durante la ultima expo de mi escuela (enero del 2007).
Altura aproximada 80cm

Foto actualizada: Verano del 2008
Foto actualizada: Invierno del 2009 (nueva maceta y shari mejorado)

domingo, 8 de julio de 2007

Un junipero bunjin..... (actualizado 22/07/07)

El estilo Literario o de los Literatos, Bunjin en Japones, es uno de mis preferidos. Conocido por su falta de "reglas", el mismo es pura sugestión. Como en la pintura china, en la que unos pocos trazos sugieren un paisaje, en este estilo, unas pocas "pinceladas" evocan la grandeza de un árbol y su entorno. Esta falta de reglas es su mayor dificultad, ya que no tenemos nada "escrito" sobre como debe ser un Bunjin. Lineas elegantes y simples, aunque muchas veces complejas y dramáticas pueden ser una característica, pero la única que verdaderamente tiene es la de la simplicidad.... Pocas ramas y hojas deben mostrar un árbol completo! Incluso es difícil describir correctamente este estilo, que mucho tiene que ver con la esencia del bonsái, del zen, del vacío.....

El año 2004 adquirí en un vivero varios juníperos, para ser utilizados durante mis clases. Este ejemplar en particular se plantó un año en el suelo, para favorecer así el crecimiento de sus ramas, ya que presentaba un aspecto débil y descuidado.


Recibió una primera formación durante el año 2005, de la cual, lamentablemente, no tengo registro fotográfico alguno. En el otoño del 2006, disconforme con su imagen, le realice una 2da reforma, obteniendo ahora los primeros trazos de un elegante bunjin.


Luego de esta 2da reforma, deje crecer libremente al árbol. Después de alambrar y podar, no es recomendable seguir manipulando nuestro ejemplar. Demosle unas pequeñas vacaciones bien merecidas!. En esta foto podemos verlo antes de su primer pinzado serio. Observen la diferencia de vigor entre el ápice, mas débil, y las demás ramas.


Después del pinzado y un poco de alambre, este es el aspecto que presentaba.
Foto actual (2 de julio 2007): Estamos en invierno, periodo de reposo de nuestros bonsái. El ápice está desarrollándose bien, y ya no es tan notoria la diferencia de vigor, aunque todavía la tiene. Estoy tratando de equilibrarla mediante pinzados y aclarados selectivos. A pesar de que tiene mucho follaje, estoy a gusto con su forma actual, la cual preservare, pero aligerando el verde en la copa. Todavía tiene mucho camino que recorrer y varios defectos que corregir (nuevo alambrado, corrección del último tramo del tronco, realizar un shari desde el jin izquierdo hasta la base, etc., etc.), pero esta obra es otro ejemplo de que con material económico y de fácil adquisición, se pueden obtener resultados muy satisfactorios.

Como siempre, espero que hayan disfrutado de este humilde reportaje, en donde les cuento las historias de mis bonsái, que en parte son la mía también.


Un gran abrazo!

Actualización 22 de julio de 2007:

El junípero en su nueva maceta.....

domingo, 17 de junio de 2007

Un pino de Hirata

Hace mucho tiempo que le tenia ganas a un pino de los de Hirata........
Para quienes no lo conocen, Toshio Chinen (Hirata), es uno de los primeros cultivadores de bonsái de nuestro país. Especializado en pinos obtenidos desde semilla, su vivero de bonsái es un pequeño rincón de Japón en la Argentina.
El año pasado decidí darme el gusto, y acompañado de Marita Gurruchaga, le hicimos una visita a Toshio. Yo quería un pino negro, pero desafortunadamente no le quedaban más, solo tenia Halepensis, que si bien no son el pino "ideal" son buen material para "jugar", para "divertirse" y aprender. Que mas se puede pedir!
Lamentablemente muchos de sus pinos están muy descuidados, en macetas rotas, con tierras espantosamente compactas y con el verde muy lejos del tronco, es muy poco el tiempo que hoy puede dedicarle a su vivero. En este grupo estaba el pino que podía comprar. Yo buscaba alguno que no tuviera el "sello" característico de Hirata, los troncos en forma de "Z", que a mi gusto parecen artificiales, hechos por la mano del hombre.
Encontré atractivo este material. La fotografía fue tomada 7 meses después, período durante el cual pude proporcionarle los correctos cuidados para devolverle la salud y el vigor necesarios para soportar sin problemas el modelado. Este trabajo se realizó durante el mes de mayo del corriente año.
Según Hirata, este pino tiene cerca de 34 años. Aunque generalmente considero el tema de la edad algo superficial y carente de interés, en este caso me parece un buen dato a tener en cuenta. No es lo mismo modelar un árbol joven, que uno viejo y de madera quebradiza. Un detalle de la corteza, signo de su avanzada edad.... Hermosa, no?
Debido al descuido en el cultivo de los últimos años, este ejemplar tenía muchas ramas secas en el interior de la copa. Vean esta foto....
El nebari, la parte mas pobre de este árbol. Es un tema difícil de corregir en un pino, así que durante el transplante tendré que estudiar que posibilidades tengo de mejorarlo.
En su actual posición de plantado, el árbol parece caer hacia la derecha. Esta es su nueva posición, devolviéndolo así a su centro de equilibrio.

Los pinos suelen ser muy flexibles, salvo algunas pocas especies, pero al tratarse de un ejemplar de cierta edad es mejor extremar las precauciones. Antes de doblar fuertemente alguna rama, mejor utilizar rafia. La misma cumple la función de una segunda corteza, sujetando fuertemente la rama e impidiendo que esta se quiebre durante el doblado de la misma.
Hirata, al tener que mantener muchisimos pinos, no utiliza generalmente una correcta técnica de pinzado, solo "corta" para mantener un perfil. En esta foto podemos ver los resultados de esta técnica inapropiada. Claro, no es lo mismo mantener unos pocos bonsái que unos cientos de pinos!!
Aquí podemos observar una rama completamente alambrada y sin agujas viejas. Todos los años, en otoño, debemos quitar la agujas del año anterior, dejando intacta la vaina que las sostiene, ya que de ellas esperamos que surjan nuevos brotes. Mejor hacerlo con tijeras para no dañar las yemas latentes.
TIP: Los pinos suele perder mucha resina por los cortes de poda realizados. Si bien esta resina es un sellador natural, un árbol puede perder mucha cantidad, manchando su corteza o incluso deshidratandose. Para prevenir esto la pasta cicatrizante es inútil. Un simple torniquete de alambre es la mejor solución.
Cerca de un 50% del total de las ramas fueron podadas. Aun después de esta fuerte poda y gracias al alambrado, que sirve para colocar cada brote en su lugar, esto no se aprecia en la imagen final.
Después del modelado. No obtuve una imagen refinada, debido principalmente a la longitud de las agujas. Ellas impiden observar los diferentes niveles de la ramificación, pero debido a que en este ultimo año me he concentrado solamente en aumentar el vigor, devolviéndole la salud, el achicar el tamaño de las agujas no era mi objetivo. A partir de aquí, observando la evolución de este pino, sí me concentrare en acortar el tamaño de las agujas y ganar mayor ramificación, llevando a su vez el verde hacia el interior de la copa.

Esta historia recién comienza........