Acá lo podemos ver en detalle
En plena tarea!
Así quedó el ahueco.
Esta es su base, en la cual realicé un uro, un hueco.



Estas son las historias de algunos de mis bonsai.....
Así quedó el ahueco.
Esta es su base, en la cual realicé un uro, un hueco.





Una vez que el ligustro había enraizado abundantemente, comenzó el trabajo de madera seca, el que todavía hoy no ha finalizado por completo.
Aquí un detalle del trabajo en uno de sus troncos-ramas (el que esta marcado con una flecha roja en la primera fotografía). Vaya cambio, no?
Algo de poda y alambrado y el árbol fue expuesto en mi jardín.
Al tiempo mi casi-bonsái necesitaba algunos retoques. Para ayudarme con esta tarea, Sacha y Walter, alumnos y amigos, no dudaron en ensuciarse las manos.






Javier Maure, uno de mis mejores amigos, me regaló este olivo recolectado en Mendoza por Andres Bicocca. Regalar un árbol que uno considera mediocre no requiere de sacrifico alguno, pero regalar uno que si se aprecia, tiene un profundo sentimiento y valor para quien lo recibe. Aunque este no es el único arbol que recibí de parte de Javier (con quien realizamos varios intercambios), sí lo considero una pequeña joya, esperando la mano de quien sepa sacarle brillo. Seré capaz de hacerlo? Ya veremos, en eso me encuentro en este momento.....
Si mal no recuerdo, el olivo llegó a mis manos durante el invierno del 2006 (ver foto). Ya entrada la primavera, y debido a un fuerte viento, el arbol cayó al suelo rompiendose su maceta. Estuvo casi 24hs con sus raices al aire!! Por suerte los olivos son plantas muy resistentes, y al poco tiempo estaba recuperado. A pesar de su pronta mejoría, lo dejé crecer libremente durante todo ese año para que gane fuerza y vigor.

Seleccioné ramas y las alambré. Es importante que el nacimiento de las mismas adquieran el ángulo correcto mientras se encuentren tiernas. Para que no pierdan vigor y engrosen rapidamente, las puntas de las mismas deben orientarse hacia arriba. Nota: El árbol es atado firmemente a la maceta para evitar movimientos que puedan dañar sus raices.
En esta foto pueden observar el tamaño del árbol, y sus magníficas proporciones.
Para disimular el corte en el ápice y ganar conicidad, trabajé la madera de este olivo. Comencé por trazar un shari desde el ápice hasta la base. Luego, con un cuchillo muy afilado corté los bordes previamente marcados.
Retirada la corteza....
Con un Dremmel (mini torno), trabajo la madera, tratando de que la misma adquiera un aspecto natural. Esta tarea debe realizarse con mucho cuidado ya que no hay márgen para el error. Recordemos que estamos trabajando sobre un árbol de pequeñas dimensiones!
Un detalle del jin. Observemos que el trabajo de madera nos ha proporcionado conicidad al conjunto. Todavía queda pulir y proteger la madera, pero prefiero esperar a que las misma seque completamente antes de este proceso.
Sus ramas se dejaron crecer hasta alcanzar el grosor deseado. Entonces se podaron fuertemente. Depués de la poda es normal que nuestro olivo brote por todo el tronco, pero si no necesitamos una rama nueva, debemos eliminar todos esos brotes cuanto antes, ya que pueden arruinar la hermosa corteza del árbol.
Esta es una imágen actual de mi olivo, y solo transcurrieron 3 meses desde su primer modelado. Para ramificar esta especie, debemos defoliar las ramas dejando las dos últimas hojas de cada rama. Entonces, de cada hoja podada crecerán nuevas ramas. Este proceso se repite durante el proceso de formación de nuestros olivos bonsai.
Esto es lo que pretendo alcanzar con mi olivo. Ya estoy bien encaminado, y creo que en poco tiempo lograré mis objetivos. Te gusta? 
Este soy yo, justo al comenzar el taller.
Después de buscar el nebari... Aquí Marco me decía: "Bueno para practicar!"
Últimos retoques....
Pocos meses después, el árbol evolucionaba muy bien.
Este junípero se enfermó dos veces con una pequeña cochinilla que causa deshidratación. Esta es la foto de la primera vez, hace 2 años atrás (2005). Véase las hojas amarillas.
La segunda vez que se enfermó, fue el año pasado (2006). Después de tratarlo, lo deje crecer libremente para que adquiera nuevamente el vigor perdido. Así estaba antes del pinzado.
Después del pinzado, se comienza a ver la forma perdida del árbol... (Para ver como pinzar los juniperus de aguja, haz click aquí)
El alambrado es una técnica fundamental para refinar un bonsái.
Una vez posicionado todos los brotes.... la cosa cambia, no?
Fue entonces que me di cuenta que la rama principal comenzaba a molestarme. Aquí los participantes del foro me dieron sus opiniones, ya que utilicé este árbol como ejercicio de diseño (gracias a todos los que participaron!!!)
Como les había comentado, yo trabaje el árbol en el momento, y había decidido quitar la rama y convertirla en un pequeño jin. Creo que la misma desentonaba con el conjunto, que luego del último alambrado había tomado otro carácter.
Para darle un poco mas de movimiento, incliné la maceta unos 30 grados hacia la izquierda. No quise torcer el tronco, ya que el mismo adquiriría una curva artificial. Vale aclarar que no es tan fino como para modelarlo facilmente, ni tan grueso como para aplicar técnicas especiales, como el vaciado de su tronco, etc. Además, para que el bonsái se viera más proporcionado y el tronco pareciera un poco mas grueso, acerque las ramas al mismo. Esta es la imagen final del trabajo (por ahora, lógicamente).
Como el bonsái es una obra de arte tridimensional, aquí les dejo un videito en donde se puede apreciar el árbol completo.
Ahora queda el tema de la nueva maceta, acorde al estilo actual. Cual me recomendarías? Yo voy a buscar algunas en mi taller y voy a realizar unos fotomontajes con las mismas. Podes dejarme tu opinión en el foro....
Esta historia esta dedicada a Marco Invernizzi, quien marcó fuertemente mi manera de hacer y de ver el bonsái.
Gracias amigo!

Tras una primer selección de ramas, esto es lo que quedó del "pobre" olmo....
La primera rama de la izquierda tenía una curva bastante fea, que trate de arreglar con ayuda de un gato o tensor. Con el tiempo note que esta rama no tendría arreglo, así que decidí podarla. Fue en este momento que la imagen de azotado, sin ser "doblado", comenzó a formarse en mi cabeza. Con esta idea en mente empezó su verdadera formación.
En esta foto, tomada durante el invierno del 2003, puede verse que en poco tiempo el olmo puede ser convertido en bonsái. Solamente transcurrieron 2 años desde su recolección!
Imagen del olmo en el 2006: Pocos cambios transcurrieron, quizás el mas importante fue el transplante a maceta de bonsái. La ramificación ha mejorado, pero todavía tiene un largo camino por delante.
Las ramas de la derecha, en mayor cantidad y mas largas que las opuestas, refuerzan esa imagen de "azotado" que parece tener mi olmo. Queda pendiente ahuecar parte del tronco, uniendo así varias oquedades que quedaron de podas de ramas gruesas, lo que todavía realzará más la imagen de "sobreviviente" a las duras inclemencias del tiempo.


Recibió una primera formación durante el año 2005, de la cual, lamentablemente, no tengo registro fotográfico alguno. En el otoño del 2006, disconforme con su imagen, le realice una 2da reforma, obteniendo ahora los primeros trazos de un elegante bunjin.




Un gran abrazo!
Actualización 22 de julio de 2007:
El junípero en su nueva maceta.....
